LA REFINANCIACIÓN DE DEUDAS BANCARIAS 3.0: ¿SE TERMINARON?

Poradministrador

LA REFINANCIACIÓN DE DEUDAS BANCARIAS 3.0: ¿SE TERMINARON?

Esta tercera entrega de mi serie de artículos sobre este asunto, la he titulado con una pregunta que entiendo que al igual que yo, muchos empresarios y economistas nos estamos realizando: ¿se terminaron las refinanciaciones?. En esta nueva etapa en la que se parece que la crisis ha terminado, las bolsas vuelven a subir y todo va un poquito mejor, parece lógico pensar que ese vocablo nuevo que tan de modo se puso al inicio de la crisis, «la refinanciación”, se ha terminado…

Pues a mi entender, la respuesta es NO, no se han terminado. Los motivos son los siguientes:

  • El mercado es cada vez más competitivo pero no más amplio: esto hace que las empresas que mejor hacen sus deberes crezcan, pero que lo hagan a costa de comerse la cuota de mercado de otros, y esos otros que se han dormido en los últimos años, son los que ahora viven su propia crisis individual y tienen que recurrir a la refinanciación para intentar reestructurar su negocio.
  • En los últimos años, los bancos por sus propias necesidades han permitido muchas «patadas hacia adelante” en la deuda de las empresas, con refinanciaciones limitadas, que no han sido la solución. Ahora toca afrontar estas con soluciones más realistas, para bien o para mal.
  • Los bancos han creado departamentos y procedimientos especializados en estos asuntos, que creo seguirán existiendo en adelante, con el fin de minimizar las pérdidas por estos asuntos.

 

Una vez puestos en situación, veamos cuales son las claves fundamentales que actualmente están rigiendo las negociaciones para refinanciar deudas con los bancos:

 

  1. Análisis económico técnico y riguroso: los bancos están siendo cada vez más profesionales y rigurosos en su análisis económico de balances, cuentas de resultados y flujos de caja. En estas situaciones, están analizando todas y cada una de las partidas de los estados financieros, pidiendo explicaciones de la razonabilidad y detalle de cada saldo significativo. Preste especial atención, a que los saldos de existencias, clientes y proveedores, sean razonables con sus respectivos periodos medios de activación en relación a sus respectivos epígrafes de la cuenta de resultados.

 

  1. Dinero nuevo (fresh money): este concepto sigue siendo una utopía. A pesar de los avances legislativos, los bancos son tremendamente reacios a inyectar dinero nuevo o incrementar sus posiciones totales de deuda, en empresas en refinanciación. Una refinanciación sin solicitud de dinero nuevo o incremento de endeudamiento, aumentará exponencialmente tus posibilidades de éxito. Para ello, hay que intentar conseguir más plazo para el pago de la deuda actual (vencida+por vencer) y el dinero nuevo conseguirlo por otras vías de financiación (mejora cobro a clientes, gestión previsión financiera ajustada, aumento plazo de pago a proveedores, venta de activos no esenciales, eliminación temporal de líneas de negocio de menor rentabilidad…).

 

  1. Plazos: este es un cambio esencial también últimamente. El análisis económico riguroso antes mencionado, permite poder solicitar con posibilidades de éxito, estructurar los plazos de pago a los plazos previstos de generación de flujos de caja de la explotación. Podemos hablar de entornos de 5 a 12 años, con carencias máximas de capital de 12 meses, con posibilidades de cuotas incrementales o incluso con pagos parciales significativos vinculados a un hito o al final del plazo.

 

  1. Condiciones: en este punto sí que se está notando la mejora de la economía en general y el enfoque más profesional de la banca. Podemos decir que los tipos de intereses y comisiones que se pueden conseguir hoy en las refinanciaciones, son razonables y permiten la viabilidad de la empresa sin que el empresario tenga que pasarse el resto de su vida trabajando para pagar intereses, cosa que hace unos años era impensable. Podemos estar hablando de tipos al 4% y comisiones del 0,5%.

 

  1. Garantías: este punto sigue siendo el Caballo de Troya. Sin cambios. Si la empresa tiene activos libres de cargas, toca hipotecarlos todos hasta cubrir el ratio del 80% (deuda/valor tasación). Pero si no hay activos libres y hay viabilidad demostrable del negocio, te tocará luchar con tú Plan de Viabilidad, pero hay posibilidades. Tome una especial precaución a la hora de otorgar garantías en negociaciones individuales, ya que otorgar una hipoteca hoy a favor de un solo banco para salvar un problema puntual, puede significarle cerrarse todas las posibilidades de alcanzar mañana, la solución global que necesita su empresa.

 

  1. La mora, la mora…: ese concepto que tanto asusta y es una amenaza constante. Debes saber una cosa; tener posiciones de deuda vencidas en mora no impide poder refinanciar, lo que sí provoca, es que la negociación sea más difícil y cambien tus interlocutores en la misma, pasando del Director de tú oficina a un Departamento Especializado en Refinanciaciones del Banco.

 

  1. Plan de Negocio: si se trata de refinanciaciones de negocios en funcionamiento, será imprescindible que usted presente uno, lo más realista y riguroso que le sea posible. Como siempre, no caiga en el optimismo y presente sus necesidades en un escenario prudente, ya que será difícil que le den una segunda oportunidad. Aplique los criterios antes expuesto en el apartado    de análisis económico técnico y riguroso. Evite adulterar información, ya que con un adecuado análisis pueden identificarla y la pérdida de confianza tirará por tierra todo el trabajo. Busque la mejor forma de exponer sus «vergüenzas”, pero dígalas. Tenga en cuenta, que es posible que si se trata de una refinanciación de tamaño considerable, es muy probable que el pool bancario solicite a una sociedad auditora de reconocido prestigio, un contra-informe sobre su Plan de Viabilidad.

 

  1. No me hacen caso…: a pesar de saber perfectamente todo lo anterior y tener clara la solución, es posible que se encuentre en la situación en la que por mucho que lo intente, los bancos no le hagan caso y no encuentre la manera de cerrar las negociaciones de una forma global y satisfactoria, sino que solo le ofrecen soluciones puntuales que perpetúan su crisis particular en el tiempo. En estas situaciones más que nunca, acuda a consultoras financieras con experiencia en estos asuntos, ya que es la mejor manera de que los bancos entiendan que su problema va en serio.

 

 

Antonio López

Economista

BAL PARTNERS

About the author

administrador administrator

Deja un comentario